Historia de la Congregación

Molante
Molante

La Congregación de Las Hijas de la Cruz nació en Francia, en los tiempos de la Revolución.
Las palabras de Cristo: “Yo estaré con vosotros hasta la consumación de los tiempos” que nos aseguran su presencia en la Historia de la Humanidad, se hacen más patentes en los tiempos de crisis y de persecuciones. En este devenir histórico muchas personas buenas, fueron testigos del Evangelio, entendieron que Dios les hablaba a través de estos acontecimientos. Como dijo el profeta: “Me has abierto los oídos...”Oyeron el clamor del pueblo, vieron sus pobrezas y necesidades, corrieron a socorrerlas del modo que pudieron y supieron.
Surgieron muchas Congregaciones, entre ellas, las Hijas de la Cruz, que nació por acción de la gracia de Dios que inspiró a S. Andrés Huberto Fournet y a Sta. Juana Isabel Bichier des Ages.
S. Andrés Huberto Fournet, hijo de una familia muy numerosa, en la que la fe y el amor al necesitado eran los pilares de su existencia, después de una juventud alegre y un tanto mundana, respondió a la llamada de Dios.
Dios puso en su camino a la joven Juana Isabel Bichier des Ages, que había nacido en el castillo des Ages, el 5 de julio de 1773, en una familia noble, tan rica en bienes de fortuna como en valores humanos y cristianos. Después de sufrir en su familia la dureza de la Revolución, oyó hablar de un santo sacerdote, que, con riesgo de su vida celebraba de noche y a escondidas la Eucaristía, en granjas y lugares apartados. En 1797 tiene un encuentro con el P. Andrés en la granja de los Marsyllis.
Poco a poco sin que los Fundadores pensaran en una Congregación sino más bien en atender a las necesidades más inmediatas con los medios a su alcance fueron dándose los pasos y creando lo que más tarde sería la Congregación de las Hijas de la Cruz.
Isabel organiza en su casa catequesis, reuniones de oración para adultos..., poco a poco, reagrupa a los niños en su casa, La Guimetière.
Como no hay ninguna escuela pública ni privada en los pequeños pueblos rurales, los hijos de los campesinos, que vienen a rezar y a la catequesis, empiezan también a aprender a leer en La Guimetière.
La primera comunidad de Molante, compuesta por cinco hermanas, implantada en 1807 no tiene otro objetivo que el servicio apostólico a la población local: enseñar y curar y, mediante estos medios, evangelizar.
De 1807 a 1820, el rostro de la Señorita Isabel se convierte progresivamente en el rostro de Sor Isabel, fundadora con el P. Fournet, de una Congregación que tomará el nombre de Congregación de las Hijas de la Cruz, reconocida oficialmente por la Iglesia en 1816.

La primera llamada de las Hijas de la Cruz a Hegoalde tiene lugar 1.850, y es concretamente en BILBAO donde se establecen por vez primera.

Santa Juana Isabel
Santa Juana Isabel
San Andrés Huberto
San Andrés Huberto